Un estadounidense fingió su propio secuestro para que su mujer no se entere de que le estrelló su coche nuevo y así evitar que se enfurezca con él.
Se trata de Jorge Alberto Mejía, de 35 años, quien le dijo a la policía que dos criminales lo habían secuestrado a punta de pistola en un bar de Santa Rosa, California, y que pudo escapar al colisionar el auto contra una pared. Además, les pidió que lo fueran a buscar al lugar.
Pero luego de algunas preguntas de los investigadores, Mejía reconoció que había inventado la historia y la descripción de los delincuentes, debido a que accidentalmente estrelló el Ford Focus 2007 de su esposa y estaba asustado de cómo ella podría reaccionar.
"Todo lo que podemos decir es que él estaba solo en el coche", afirmó Margo Rohrbacher, portavoz de la policía. Por otra parte, las autoridades están considerando presentar cargos contra Mejía por simular el delito.
martes, 14 de octubre de 2008
QUITA ALAMBRE DE PÚAS PARA PROTEGER A LOS LADRONES
Un jardinero británico debió quitar un tendido de alambre de púas para proteger la salud de los intrusos.
Bill Malcolm, de 61 años de edad, recibió de la autoridad de Marlbrook, Worcestereshire, la orden de "quitar su alambre de púas en pos de la salud y la seguridad". El hombre fue robado tres veces en cuatro meses.

"Es una situación absolutamente ridícula, todo lo que quiero es proteger mi propiedad. Ahora resulta que debo quitar el cable para que no se lastimen los ladrones", argumentó indignado. El hombre se dirigió al Consejo de Bromsgrove con el siguiente argumento: “dejen que el ladrón me haga juicio así por lo menos me entero de quién me está quitando mis pertenencias”.
Al hombre le robaron herramientas agrícolas y le dañaron sus plantaciones en el proceso.
Bill Malcolm, de 61 años de edad, recibió de la autoridad de Marlbrook, Worcestereshire, la orden de "quitar su alambre de púas en pos de la salud y la seguridad". El hombre fue robado tres veces en cuatro meses.

"Es una situación absolutamente ridícula, todo lo que quiero es proteger mi propiedad. Ahora resulta que debo quitar el cable para que no se lastimen los ladrones", argumentó indignado. El hombre se dirigió al Consejo de Bromsgrove con el siguiente argumento: “dejen que el ladrón me haga juicio así por lo menos me entero de quién me está quitando mis pertenencias”.
Al hombre le robaron herramientas agrícolas y le dañaron sus plantaciones en el proceso.